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Tumores cerebrales en adultos

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Aprenda más acerca de los tipos de tumores cerebrales más comunes en adultos además de saber cómo son clasificados para asistir a los doctores en la determinación del mejor curso de tratamiento.

Tumores cerebrales pediátricos

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Aprenda más acerca de los tipos de tumores cerebrales más comunes en adultos además de saber cómo son clasificados para asistir a los doctores en la determinación del mejor curso de tratamiento.

Tumores de columna vertebral y de la médula espinal

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Los tumores en la columna vertebral y la médula espinal o en sus inmediaciones no son tan comunes como los tumores cerebrales, pero ocurren. La mayoría de los tumores de la médula espinal se presentan en niños y adultos jóvenes, si bien cualquier persona puede ser diagnosticada con un tumor en cualquier momento de su vida.


El diagnóstico y estadificación de los tumores de columna vertebral y de médula espinal

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La detección y tratamiento tempranos son fundamentales. Es importante que consulte a un doctor si nota la presencia de síntomas que podrían ser causados por un tumor. Si bien muchos de estos síntomas podrían indicar otro tipo de complicación de salud, sólo un doctor experimentado puede hacer esa determinación mediante exámenes adicionales.

Los exámenes utilizados por los especialistas en tumores de columna vertebral y de médula espinal en el Programa de cáncer cerebral y de columna vertebral de Florida Hospital incluyen los siguientes:

  • Examen físico e historia clínica: La primera etapa consiste en un examen físico básico. El doctor va a examinar su estado general de salud y va a buscar señales que puedan indicar la presencia de un tumor de columna vertebral o de médula espinal. Además, el doctor le va a hacer preguntas detalladas en cuanto a su estado general de salud, hábitos en su estilo de vida, su exposición a cualquiera de los factores de riesgo y su historia clínica familiar, con el propósito de saber si hay algún motivo por el cual usted está experimentando estos síntomas.

  • Examen neurológico: Como los tumores de columna vertebral y de médula espinal pueden causar una amplia variedad de complicaciones, desde caminar y pararse hasta el uso de habilidades motoras, su doctor puede llegar a someterlo a un examen neurológico. Esto involucra una serie de preguntas y exámenes para ver cómo funcionan su cerebro, su médula espinal y sus nervios. Los exámenes incluyen pruebas para asesorar su cognición mental, su coordinación básica, su habilidad para caminar y pararse y una evaluación del estado de sus músculos, sentidos y reflejos. 

  • IRM (Imágenes por resonancia magnética): Para poder obtener una imagen detallada de la columna vertebral y de la médula espinal, es posible que sea necesario hacer un estudio de Imágenes por resonancia magnética (IRM). El IRM utiliza magnetismo y ondas de radio para generar imágenes de la médula espinal. El radiólogo puede llegar a inyectar gadolinio al paciente por vía intravenosa para obtener imágenes más detalladas de cualquier cáncer presente. Esta substancia permite que las células cancerígenas se vean más brillantes, lo cual ayuda al radiólogo a confirmar la presencia y ubicación de los tumores de la columna vertebral.

  • Exploración por TC: Los técnicos pueden llegar a generar imágenes adicionales de la columna vertebral utilizando una exploración por TC, mejor conocida como exploración por TAC (CAT scan). Se ingiere o inyecta un contraste para poder generar una imagen más clara de la región, utilizándose rayos X computarizados para crear imágenes tridimensionales. 

  • Mielograma: Si una IRM o exploración por TC convencional no produce suficientes datos es posible que se ordene un mielograma. En primer lugar, se inyecta un contraste directamente dentro de la columna vertebral. Este contaste se ve de color blanco a medida que se mueve a través de la médula espinal y de los nervios raquídeos. Por lo general, esta técnica es efectiva para la identificación de nervios comprimidos.

  • Exploración por TEP (Exploración por tomografía por emisión de positrones): La exploración por TEP es sumamente efectiva en la ubicación de células tumorales malignas en la región. Se inyecta glucosa radioactiva en una vena para aumentar la precisión de la exploración. Como las células tumorales cancerígenas consumen más energía que las no cancerígenas, las zonas afectadas se ven como puntos brillantes bajo la imagen generada por la exploración por TEP.

  • Exploración por TCEFU (Exploración por tomografía computarizada por emisión de protón único): La cámara especial conectada a una computadora que se usa en las exploraciones por TCEFU produce imágenes tridimensionales de alta precisión. Para mejorar la imagen generada se añade una substancia radioactiva a su corriente sanguínea. Las zonas que muestran un aumento en la circulación sanguínea y la cantidad más concentrada de reacciones químicas indican la región en donde el cáncer puede llegar a estar creciendo.

  • Angiograma: El angiograma vertebral se utiliza para identificar anomalías en los vasos sanguíneos que abastecen a la columna vertebral. Se necesita generar varias rondas de imágenes para poder completar el proceso y cada ronda requiere múltiples inyecciones mediante un catéter que se conecta a las arterias vertebrales.

Es posible que se tenga que llevar a cabo una biopsia si los exámenes iniciales logran detectar una zona de interés. Esta es la única manera en que se puede determinar el tipo y la tasa de crecimiento del tumor de columna vertebral o de médula espinal. La biopsia se va a llevar a cabo de una de dos maneras, dependiendo de la ubicación del tumor y del estado de salud del paciente. El método preferido es una biopsia con aguja, la cual usa tecnología guiada por imagen para orientar dicha aguja hacia la zona del tumor en la columna vertebral. También se pueden obtener muestras del tumor utilizando cirugía abierta, que es mucho más complicada debido al aumento de los riesgos asociados con la misma.

Un patólogo altamente calificado analiza la muestra de tejido extraída con un microscopio y clasifica el tumor en base a su tipo y magnitud o a su nivel de agresividad.

Clasificación de tumores de columna vertebral y de médula espinal

En el año 1993, la Organización Mundial de Salud aprobó el sistema actual de clasificación de tumores de columna vertebral generalmente aceptado, en lo que sistemas de clasificación se refiere. Los tumores pueden ser clasificados como de grado bajo (de crecimiento lento) o de grado alto (de crecimiento rápido). Además, pueden cambiar de grado a medida que progresan en crecimiento o incluso convertirse en un tipo de tumor completamente diferente. A diferencia de la creencia popular actual, los tumores de columna vertebral y de médula espinal no son "estadificados".

Grado I - el tumor crece lentamente y por lo general no se disemina a otras partes del cerebro. En muchos casos es posible extirpar totalmente un tumor benigno de grado I quirúrgicamente, si bien puede ser monitoreado periódicamente sin que haga falta de más tratamiento.

Grado II - el tumor crece lentamente y a veces puede diseminarse al tejido cercano, además de existir la posibilidad de que se convierta en un tumor de grado más alto. El tratamiento del tumor se basa en su ubicación y puede llegar a requerir quimioterapia, irradiación o cirugía, seguido de una observación cercana.

Grado III - el tumor es considerado como maligno y puede diseminarse rápidamente a otro tejido. El aspecto de las células tumorales es distinto al de las que se encuentran en el tejido circunvecino. Se requiere un tratamiento agresivo que a manudo consiste en una combinación de quimioterapia, irradiación y/o cirugía.

Grado IV - el tumor invade al tejido cercano muy rápidamente y es difícil de tratar. El aspecto del tejido cancerígeno será muy diferente al del tejido circunvecino. Se requiere un tratamiento agresivo.